lunes, 18 de noviembre de 2019

Ha llegado el momento de la unión de los partidos moderados.


Son muchas las señales que llegan desde determinados sectores políticos españoles, de que se está produciendo un grave deslizamiento de la sociedad española hacia la discordia.
¿Es que al final tendremos que darle la razón a todos los que profesan malos augurios para nuestro país, incluido Miguel de Unamuno, que ya vaticinó que "nunca habrá paz para nosotros" (léase el artículo de Jesús Mota en el periódico El País, cuyo enlace reseño al pie)?
¿Es que no ha bastado con la terrible experiencia de la sangrienta guerra civil, y de la desoladora posguerra, que vivieron nuestros padres, abuelos o bisabuelos?
En las recientes elecciones del 10-N, los españoles pacíficos, moderados, ya sean de derechas o izquierdas, han votado mayoritariamente a los partidos constitucionalistas y moderados, al centro derecha y al centro izquierda, o viceversa para no ofender a ninguno de ellos, y entre ambos suman 209 diputados en el Congreso, mayoría suficiente para darle a España un gobierno estable, que haga políticas de Estado, políticas de centro, que unan a los españoles en lugar de separarlos, en definitiva, que haga políticas en las que la mayoría de españoles que les han votado estén de acuerdo.
Tengan en cuentan que, en conjunto, ustedes, Partido Socialista Obrero Español y Partido Popular, representan a la mayoría de votantes de este país, a todos esos españoles que no son como los que califica Unamuno de tener "un cerebro cojonudo" (véase el artículo mencionado más arriba), sino españoles que quieren convivir en paz dentro de un país en el que reine la concordia, y en el que sean minoría las personas que no la desean.
Ninguno de los demás partidos con diputados electos suma con los diputados de ustedes un número suficientemente holgado, como para tener la mayoría absoluta de diputados en el Congreso. No se alíen ustedes con esos partidos que no pueden garantizar la estabilidad que en estos momentos necesita España, y con cuyos diputados no conseguirán afianzar un gobierno duradero.
No pongan sus egos personales por delante de los deseos de concordia de esa mayoría de españoles que les han votado, y que comprenderán, si ustedes así se lo hacen ver, que el interés de la nación española les aconseja esa alianza, en un momento especialmente delicado por el que atraviesa nuestro país, en el que están apareciendo muchas fuerzas políticas radicales y centrifugas.
No defrauden a sus votantes.
Se lo pide uno de sus electores, y creo que lo hago hablando en nombre, si no de todos ellos, por lo menos sí de una mayoría, la suficiente, para que la tengan en cuenta.
Se están oyendo muchas voces en nuestro país, que no necesitan ser citadas por mí, y de ellas se están haciendo eco muchos medios de comunicación últimamente, que advierten que la coyuntura política, social y económica de nuestro país, requiere de la unión de las fuerzas políticas moderadas y sensatas que ustedes representan, para huir de la sombra de cainismo que nos persigue como sociedad.
Sacudámonos esas leyendas que nos persiguen como pueblo, como esa nefasta imagen que tan bien supo popularizar Goya.
No nos defrauden, no defrauden a esa mayoría de españoles que quieren concordia y moderación, mayoría a la que ustedes representan en el Congreso con 209 diputados.
No nos defrauden...

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