Si se reconocen (para lo cual hace falta una cierta dosis de humildad) y si, cosa importante, uno aún tiene margen para rectificar (el que ya no tenía Rivera para enmendar, a sólo pocas horas de finalizar el plazo para formar un gobierno con el PSOE), puede que se mitiguen los daños.
Aún no entiendo las razones de la estrategia de cerrazón de Rivera y su núcleo duro de colaboradores, ni tampoco debieron entenderlas los miembros relevantes del partido que lo abandonaron.
A mi entender, pasó de ser un partido sensato, flexible, con capacidad de adaptación, pero firmes en la defensa de principios de honradez, a convertirse en una estructura rígida, tozuda y poco razonable.
Que lo abandonase Francesc de Carreras, uno de los padres fundadores del partido, previa publicación en el periódico El País de una carta abierta dirigida a Rivera, fue un síntoma muy negativo.
Dejándome llevar por pensamientos conspirativos, incluso he llegado a pensar en una autodestrucción del partido, propiciada desde dentro, a saber si a causa de presiones externas insoportables. El tiempo lo dirá...
Recomiendo la lectura de este artículo publicado en El País el 17 de noviembre de 2019:
https://elpais.com/politica/2019/11/16/actualidad/1573926246_765490.html
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