... mil veces, acaba por ser tomada como verdad.
Si tú le cuentas, implorante, a un transeúnte con el que te cruzas por la calle, que te acaban de robar, y eres actor tan consumado y convincente como la sollozante actriz del vídeo publicado por Òmnium titulado "Save Catalonia" lo hace en un inglés casi perfecto, es probable que llegues a convencer a ese transeúnte europeo, que no ha visto el delito denunciado y no tiene la menor idea de la cuestión, de que el cuento que le estás contando es cierto. El pobre interlocutor, sorprendido enmedio de su rutina diaria por esa narración tan convincente, puede sentirse sobrecogido.
Hay que reconocer que los secesionistas han hecho durante años una silenciosa labor de propaganda y de manipulación de la sociedad catalana con una estrategia paciente pero muy estudiada, para, llegado el momento oportuno, lanzar a las masas contra el Estado español, y así poder presentar al mundo entero escenas de violencia policial, que conmueva fuertemente a la gente pacífica y de bien, a las almas sensibles. Ellos son los culpables de lanzar a sus ciudadanos, con mentiras y con un falseamiento de la historia, a los pies de los caballos.
Hoy en día, con la infinita velocidad con la que pueden circular mensajes como éste y con su terrorífica capacidad de llegar a masas enormes de población y convertirse en "virales", una farsa, una vil mentira, puede ser tomada como verdad y puede desestabilizar a todo un continente, movilizando a personas inocentes o ingenuas a tomar partido por causas falsas.
Tenemos aquí un claro ejemplo de manipulación con fines de desestabilización. Hay una revolución en ciernes, cuyos hilos manipuladores en última instancia no sabría señalar con seguridad, pero mis sospechas y temores ya no se detienen dentro de nuestras fronteras, porque, ¿acaso no hubo manipulación informativa por las redes sociales en las últimas elecciones norteamericanas? Las filtraciones de falsas noticias o de correos privados, o directamente de informaciones deformadas o directamente tergiversadas son el pan nuestro de cada día, y además todo el mundo se cree con derecho a opinar sobre todo, tenga un dominio de la materia o no, lo mismo da, lo importante es poder ejercer el sacrosanto derecho a la libertad de opinión.
Guardiola, gran futbolista y exitoso entrenador de fútbol, demuestra una ignorancia supina acerca de la historia española del último siglo, así como de las normas supremas que han regido la democracia y la convivencia pacífica de los españoles y han creado el modelo de sociedad libre en el que él y su familia y amigos han crecido. Si es ignorante de todo ello, que no opine y se limite a hablar sólo de fútbol. Uno no debería opinar de todo, so riesgo de hacer el ridículo más espantoso. O es que tiene una fe tan ciega que es como una religión, y, ya se sabe, que el conocimiento y la lógica poco pueden hacer en ese terreno.
En lógica, de premisas falsas no se puede llegar a conclusiones verdaderas. La Constitución española, votada en referéndum mayoritariamente por el pueblo catalán, garantiza la integridad territorial del Estado español, y, a la vez, concede un margen amplísimo de autonomía a Cataluña, y las instituciones catalanas han violado dicha Ley Suprema, a cuyo amparo fueron creadas y a la que deben su existencia. Todo lo que se sigue de esa violación de la Norma Suprema es ilegal, pero han hecho creer a algunos catalanes que pueden decidir con su voto cualquier cosa, se han apartado de la legalidad y han arrastrado a millones de catalanes fuera de ella. ¿Acaso creen que Europa les considerará interlocutores fiables? Yo no lo creo.
Fuera de nuestras fronteras, Putin tiene sed de venganza por el hundimiento de la URSS, el desmembramiento de Yugoslavia y la desaparición del Telón de Acero, y no descansará hasta ver romperse en pedazos los Estados Unidos de Norte América y la Unión Europea. Todo lo que sirva para desestabilizar Europa lo aplaude con entusiasmo o lo promueve y financia directamente.
Si tú le cuentas, implorante, a un transeúnte con el que te cruzas por la calle, que te acaban de robar, y eres actor tan consumado y convincente como la sollozante actriz del vídeo publicado por Òmnium titulado "Save Catalonia" lo hace en un inglés casi perfecto, es probable que llegues a convencer a ese transeúnte europeo, que no ha visto el delito denunciado y no tiene la menor idea de la cuestión, de que el cuento que le estás contando es cierto. El pobre interlocutor, sorprendido enmedio de su rutina diaria por esa narración tan convincente, puede sentirse sobrecogido.
Hay que reconocer que los secesionistas han hecho durante años una silenciosa labor de propaganda y de manipulación de la sociedad catalana con una estrategia paciente pero muy estudiada, para, llegado el momento oportuno, lanzar a las masas contra el Estado español, y así poder presentar al mundo entero escenas de violencia policial, que conmueva fuertemente a la gente pacífica y de bien, a las almas sensibles. Ellos son los culpables de lanzar a sus ciudadanos, con mentiras y con un falseamiento de la historia, a los pies de los caballos.
Hoy en día, con la infinita velocidad con la que pueden circular mensajes como éste y con su terrorífica capacidad de llegar a masas enormes de población y convertirse en "virales", una farsa, una vil mentira, puede ser tomada como verdad y puede desestabilizar a todo un continente, movilizando a personas inocentes o ingenuas a tomar partido por causas falsas.
Tenemos aquí un claro ejemplo de manipulación con fines de desestabilización. Hay una revolución en ciernes, cuyos hilos manipuladores en última instancia no sabría señalar con seguridad, pero mis sospechas y temores ya no se detienen dentro de nuestras fronteras, porque, ¿acaso no hubo manipulación informativa por las redes sociales en las últimas elecciones norteamericanas? Las filtraciones de falsas noticias o de correos privados, o directamente de informaciones deformadas o directamente tergiversadas son el pan nuestro de cada día, y además todo el mundo se cree con derecho a opinar sobre todo, tenga un dominio de la materia o no, lo mismo da, lo importante es poder ejercer el sacrosanto derecho a la libertad de opinión.
Guardiola, gran futbolista y exitoso entrenador de fútbol, demuestra una ignorancia supina acerca de la historia española del último siglo, así como de las normas supremas que han regido la democracia y la convivencia pacífica de los españoles y han creado el modelo de sociedad libre en el que él y su familia y amigos han crecido. Si es ignorante de todo ello, que no opine y se limite a hablar sólo de fútbol. Uno no debería opinar de todo, so riesgo de hacer el ridículo más espantoso. O es que tiene una fe tan ciega que es como una religión, y, ya se sabe, que el conocimiento y la lógica poco pueden hacer en ese terreno.
En lógica, de premisas falsas no se puede llegar a conclusiones verdaderas. La Constitución española, votada en referéndum mayoritariamente por el pueblo catalán, garantiza la integridad territorial del Estado español, y, a la vez, concede un margen amplísimo de autonomía a Cataluña, y las instituciones catalanas han violado dicha Ley Suprema, a cuyo amparo fueron creadas y a la que deben su existencia. Todo lo que se sigue de esa violación de la Norma Suprema es ilegal, pero han hecho creer a algunos catalanes que pueden decidir con su voto cualquier cosa, se han apartado de la legalidad y han arrastrado a millones de catalanes fuera de ella. ¿Acaso creen que Europa les considerará interlocutores fiables? Yo no lo creo.
Fuera de nuestras fronteras, Putin tiene sed de venganza por el hundimiento de la URSS, el desmembramiento de Yugoslavia y la desaparición del Telón de Acero, y no descansará hasta ver romperse en pedazos los Estados Unidos de Norte América y la Unión Europea. Todo lo que sirva para desestabilizar Europa lo aplaude con entusiasmo o lo promueve y financia directamente.
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