El pasado justifica el presente, y no hay presente sin pasado. Para llegar al punto B hay que haber pasado antes por el A, y si no hubiéramos tomado tal o cual dirección al salir del A, posiblemente no estaríamos en el B. Dicho esto, es inevitable concluir que es necesario, imprescindible diría yo, conocer las circunstancias del pasado que nos han llevado a este nuestro presente, y la reflexión sobre ello nos puede ayudar a salir de muchos embrollos.
Estamos en tiempo de reflexiones y de opiniones, reflexiones y opiniones necesarias por el crítico momento por el que está pasando la sociedad española.
Hoy me ha parecido muy interesante el repaso histórico que hace Luisgé Martín en un artículo suyo de opinión en el periódico El País.
No hay comentarios:
Publicar un comentario