Cuando ya estás en la vida real, trabajando con clientes, pacientes, colegas, las evaluaciones y controles que te hacían de estudiante periódicamente, ahora las pasas diariamente, a cada instante, con cada actuación tuya.
Te examinan cada día, así que tienes que pararte un minuto antes de salir a escena, y preguntarte "¿me lo sé?", "¿qué me van a preguntar hoy?", "¿me volverá a salir el mismo tema que ayer?", "¿respondí bien ayer?", "¿podía haberlo pulido un poco más?", "¡hoy lo voy a hacer mejor!".
¿Para qué, pues, pasar un examen final, si me estoy examinando cada día?
viernes, 16 de junio de 2017
En la vida real, evaluación continua.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario