No podemos aspirar a toda la felicidad.
No sé si la felicidad absoluta existe.
Así que, creo que lo mejor es conformarme con la cuota que en cada momento me corresponde. Si busco en cada momento en mi interior, seguro que tengo una cuota, por pequeña que sea, de felicidad. La guardo como un tesoro. La comparto de manera indivisible con quien quiera aceptarla tal cual es en su integridad, sin trocearla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario