El sistema ha fallado. Ha sido superado por la pandemia.
La avalancha de enfermos por Covid-19 lo ha saturado y ya no se puede salvar a todos., de ahí la necesidad de evitar el contagio masivo que nos ha llevado al confinamiento en nuestras casas durante un tiempo que ya nos antoja largo y no sabemos cuánto más durará.
"Ha fallado el sistema", dice la doctora Marta Calvo en este artículo de El País.
Sigamos en casa. Nos salvamos a nosotros, pero también salvamos las vidas de otros.
Cuidaos mucho.
Fuente: https://elpais.com/espana/madrid/2020-04-20/24-horas-con-el-summa-movil-por-primera-vez-pienso-que-puedo-morir-y-no-me-viene-bien-ahora.html#?sma=newsletter_diaria_manana20200421m
jueves, 23 de abril de 2020
viernes, 17 de abril de 2020
El Covid-19 y la supervivencia
La vida es una lucha, en el mejor de los casos silenciosa, por la supervivencia.
En una situación normal, de paz civil, en la que no tenemos que enfrentarnos conscientemente a enemigos humanos y al sufrimiento aparejado, o a situaciones de estrés o traumáticas, nuestro cuerpo, en silencio y sin que tengamos una consciencia plena de ello, está librando batallas de manera continua, todos los días, contra todo tipo de sustancias y organismos invasores y/o dañinos, o supliendo o compensando la carencia o insuficiencia de elementos beneficiosos.
Nuestra cartilla de vacunaciones, la de cualquier niño, es la historia de todas las batallas que, en el mundo civilizado, ha librado y ganado la humanidad contra las enfermedades causadas por infecciones víricas y/o bacteriológicas: las vacunas contra varicela, poliomielitis, sarampión, etc. Estamos tan familiarizados con expresiones como triple vírica, polio, etc., que parece que es algo inofensivo, pero necesario, o, por lo menos, conveniente. Asumimos que nuestros hijos, desde su más tierna infancia, tienen que pasar por ello, con la excepción de algunos progenitores que, ellos sabrán por qué, consideran que es algo fútil, innecesario, un invento o moda superfluo, y privan a su/s hijo/s de los beneficios de la vacunación. Están asumiendo una responsabilidad grave al dejar a sus hijos sin cobertura frente a organismos microscópicos que, afortunadamente, ya casi no circulan ni están presentes en nuestro mundo occidental, precisamente porque han sido erradicados por la vacunación sistemática de los nuevos nacidos. Pero esos padres negativistas pueden contribuir, con su actitud, a que vuelvan a introducirse en nuestras sociedades dichas enfermedades a través de los niños no vacunados.
Pues bien, el Covid-19 es un virus mortífero, como lo fueron en el pasado algunos microorganismos causantes de las enfermedades citadas y que fueron controladas y sus agentes neutralizados gracias a las vacunas. Es una parte de la historia de la humanidad y una expresión de su progreso vital como especie, que esos padres irresponsables niegan por ignorancia.
Unos años antes de la aparición de este virus Covid-19, también surgió en China el virus llamado SARS-CoV causante del SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Severo), en 2002, que se expandió en 2003 por otros países del sureste asiático. Y más recientemente, se informó de un nuevo virus denominado MERS-CoV, que apareció en Arabia Saudí en 2012, y otros países de Oriente Medio. Para 2013 ya se contabilizaban casos en 8 países. Aunque su mortalidad era alta, su capacidad de contagio no lo era.
Al Covid-19 ya empezamos a conocerlo, sabemos donde encontrar a este enemigo silencioso, cómo evitar que se introduzca en nuestro cuerpo con medidas de protección, pero no podemos aún evitar que mate a las personas más vulnerables. Nos falta la vacuna, sí, ese invento repudiado por algunos padres nefastos. Pero nuestros investigadores están prosiguiendo los estudios a fin de encontrarla. Es una labor que no puede desfallecer.
Y la encontrarán, y le ganaremos la batalla final a este bicho.
El siguiente artículo nos presenta una entrevista reciente a Pedro Duque, ministro de Ciencia e Innovación, que considero interesante. Para acceder a él clica aquí.
¡Mis mejores deseos a todos!
En una situación normal, de paz civil, en la que no tenemos que enfrentarnos conscientemente a enemigos humanos y al sufrimiento aparejado, o a situaciones de estrés o traumáticas, nuestro cuerpo, en silencio y sin que tengamos una consciencia plena de ello, está librando batallas de manera continua, todos los días, contra todo tipo de sustancias y organismos invasores y/o dañinos, o supliendo o compensando la carencia o insuficiencia de elementos beneficiosos.
Nuestra cartilla de vacunaciones, la de cualquier niño, es la historia de todas las batallas que, en el mundo civilizado, ha librado y ganado la humanidad contra las enfermedades causadas por infecciones víricas y/o bacteriológicas: las vacunas contra varicela, poliomielitis, sarampión, etc. Estamos tan familiarizados con expresiones como triple vírica, polio, etc., que parece que es algo inofensivo, pero necesario, o, por lo menos, conveniente. Asumimos que nuestros hijos, desde su más tierna infancia, tienen que pasar por ello, con la excepción de algunos progenitores que, ellos sabrán por qué, consideran que es algo fútil, innecesario, un invento o moda superfluo, y privan a su/s hijo/s de los beneficios de la vacunación. Están asumiendo una responsabilidad grave al dejar a sus hijos sin cobertura frente a organismos microscópicos que, afortunadamente, ya casi no circulan ni están presentes en nuestro mundo occidental, precisamente porque han sido erradicados por la vacunación sistemática de los nuevos nacidos. Pero esos padres negativistas pueden contribuir, con su actitud, a que vuelvan a introducirse en nuestras sociedades dichas enfermedades a través de los niños no vacunados.
Pues bien, el Covid-19 es un virus mortífero, como lo fueron en el pasado algunos microorganismos causantes de las enfermedades citadas y que fueron controladas y sus agentes neutralizados gracias a las vacunas. Es una parte de la historia de la humanidad y una expresión de su progreso vital como especie, que esos padres irresponsables niegan por ignorancia.
Unos años antes de la aparición de este virus Covid-19, también surgió en China el virus llamado SARS-CoV causante del SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Severo), en 2002, que se expandió en 2003 por otros países del sureste asiático. Y más recientemente, se informó de un nuevo virus denominado MERS-CoV, que apareció en Arabia Saudí en 2012, y otros países de Oriente Medio. Para 2013 ya se contabilizaban casos en 8 países. Aunque su mortalidad era alta, su capacidad de contagio no lo era.
Al Covid-19 ya empezamos a conocerlo, sabemos donde encontrar a este enemigo silencioso, cómo evitar que se introduzca en nuestro cuerpo con medidas de protección, pero no podemos aún evitar que mate a las personas más vulnerables. Nos falta la vacuna, sí, ese invento repudiado por algunos padres nefastos. Pero nuestros investigadores están prosiguiendo los estudios a fin de encontrarla. Es una labor que no puede desfallecer.
Y la encontrarán, y le ganaremos la batalla final a este bicho.
El siguiente artículo nos presenta una entrevista reciente a Pedro Duque, ministro de Ciencia e Innovación, que considero interesante. Para acceder a él clica aquí.
¡Mis mejores deseos a todos!
lunes, 6 de abril de 2020
Los héroes caídos en la batalla
Un relato de los primeros héroes caídos en el frente de batalla en un alarde de generosidad y valentía protegiendo a los demás, aquí en este artículo del periódico El País, publicado el día 6/04/2020, en reconocimiento a los sanitarios, médicos y enfermeras, fallecidos por contagiarse del virus Covid-19.
Descansen en paz. Sus amigos y pacientes siempre los tendrán en su corazón.
viernes, 21 de febrero de 2020
P + p + p = c, ésa es la cuestión.
Moisés Naïm es un observador fino de la realidad.
En este artículo suyo publicado en el periódico El País, analiza la peligrosa tendencia de la política y sociedad actuales, en las que se mezclan tres factores que no contribuyen a la paz social, sino, más bien, a la confusión y al caos: el populismo, la polarización y la posverdad.
En este artículo suyo publicado en el periódico El País, analiza la peligrosa tendencia de la política y sociedad actuales, en las que se mezclan tres factores que no contribuyen a la paz social, sino, más bien, a la confusión y al caos: el populismo, la polarización y la posverdad.
martes, 18 de febrero de 2020
En toda materia hay que saber de qué se habla antes de hacerlo.
Los políticos tienen la fea costumbre de hablar y de opinar sobre todo, aunque muchas de las veces no tengan una información amplia sobre aquello de los que hablan.
En realidad podemos extender esa tendencia a todos los humanos, pues a todos y a todas nos gusta opinar sobre todo.
Sin embargo, un rasgo de modestia o de prudencia no vendría mal en los casos en que demos una opinión que no tiene por que, como es su naturaleza, estar bien fundada o cimentada. Es decir, podríamos empezar nuestra frase con un "yo creo que", u "opino que", dando a entender que no tenemos por qué estar en posesión de la verdad.
Pero el político tiene que estar seguro de sus convicciones si quiere convencer y eso le lleva a proferir opiniones cómo si de verdades infalibles se tratase.
Un ejemplo de ello se suele dar al referirse a hechos históricos, la mayor parte de las veces sin demasiado respeto a la integridad de los mismos, por un simple y comprensible desconocimiento de la Historia.
Es el caso de las afirmaciones que Xavier Vidal-Folch atribuye a Clara Ponsatí en el siguiente artículo:
Catalanes y judíos
https://elpais.com/elpais/2020/02/17/opinion/1581953607_265001.html
sábado, 1 de febrero de 2020
Reino Unido sale de Europa dejando descontenta a Escocia.
El pueblo británico profundamente dividido por el Brexit, porque se le ha arrebatado la nacionalidad europea, en términos medios, a casi la mitad de los ingleses. Pero, en el caso de Escocia, se ha perpetrado esta salida contra la voluntad de un sesenta por ciento de escoceses.
Esta situación es analizada detenidamente en la entrevista que se publica en el periódico "El País" el día 31 de enero de 2010.
https://elpais.com/internacional/2020/01/30/actualidad/1580393492_059092.html#?sma=newsletter_diaria_noche20200131m
Esta situación es analizada detenidamente en la entrevista que se publica en el periódico "El País" el día 31 de enero de 2010.
https://elpais.com/internacional/2020/01/30/actualidad/1580393492_059092.html#?sma=newsletter_diaria_noche20200131m
lunes, 13 de enero de 2020
No es tiempo para prudentes
En efecto, la gente sensata, prudente, no tiene sitio hoy en la política española.
https://elpais.com/politica/2020/01/13/actualidad/1578919157_409735.html
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