Parece en efecto que vivimos tiempos de crispación, que no de apaciguamiento ni de moderación. Creía que esa impresión era sólo mía, pero parece que no estoy solo en ese sentimiento: también Rosa Montero parece compartirlo según este artículo suyo recientemente publicado en el periódico El País.
No hay comentarios:
Publicar un comentario