Digamos que a partir de cierta edad, cuando uno ya se mueve por la vida con autonomía y libertad, y cuando uno se presenta a unas elecciones democráticas y resulta elegido como diputado en el Congreso, ya no debería comportarse como un niñato revoltoso, saliendo a gritar a la calle, o aplaudiendo y jaleando a los que lo hacen en su lugar, y, no contentos con ello, derriban y queman contenedores.
Las reglas democráticas del país "antidemocrático" y "fascista" le han permitido llegar al lugar en el que se legisla, EL LUGAR EN EL QUE SE HACEN, MODIFICAN Y DEROGAN LAS LEYES, las mismas que rigen nuestra convivencia pacífica. Y, ellos, que tienen en sus manos la oportunidad real de sostener y mejorar el régimen de convivencia, alientan a romperlo a otros que pretenden, de manera violenta, hacerlo en las calles mediante gritos, o en canciones "rap", en las que usan mensajes de odio, violencia, insultos, amenazas, que hieren la sensibilidad de unos, y alimentan la rabia y la ira de otros contra el sistema de convivencia que nos permite vivir en paz.
En este
artículo, Manuel Muñiz, desarrolla con acierto esta idea brevemente expuesta por mí:
https://elpais.com/opinion/2021-02-19/espana-como-democracia-plena.html.
También Daniel Gascón nos aporta un interesante artículo a propósito de las curiosas declaraciones recientes de líderes del partido de gobierno Podemos: EL PAÍS
https://elpais.com/opinion/2021-02-19/la-insoportable-frivolidad-de-la-autoridad-antisistema.html
Si aún os quedan ganas de leer, aquí tenéis algo más sobre gente antisistema instalada en la cúspide y en el centro mismo del sistema:
EL PAÍS
https://elpais.com/opinion/2021-02-19/la-insoportable-frivolidad-de-la-autoridad-antisistema.html
Sed buenos.